Rechazamos la propuesta de convenio en el sector de las conservas

Rechazamos la propuesta de convenio en el sector de las conservas

Desde el sindicato hemos tenido acceso a la última propuesta de convenio sectorial para el sector de las conservas que ha supuesto la desconvocatoria de las huelgas por la mayoría de la comisión negociadora, con CIG como único sindicato en contra. Tras un estudio del documento, nuestra opinión es clara:

La propuesta que está encima de la mesa nos parece totalmente insuficiente, además de no respetar ninguna de las líneas rojas ni alcanzar los mínimos que, desde los sindicatos negociadores, han estado reivindicando en los centros de trabajo y comités de empresa:

  • Valoramos muy negativamente la duración del convenio que abarca 6 años, al ser demasiado larga y no responder a las necesidades reales de las personas trabajadoras del sector.
  • La media de los incrementos que recoge la propuesta se queda en 2,15% de incremento medio, cuando actualmente la media de los convenios negociados en 2025 está por encima del 3,5%. Es cierto que garantizan al final del convenio un incremento del 1,5% por encima de IPC, pero acordar ese mínimo aumento no puede ser a costa de hipotecar durante seis años cualquier mejora salarial y de las condiciones laborales.
  • No recoge NINGUNA reducción de jornada en el total de los 6 años de duración que tiene la propuesta. No entendemos que en el momento actual y con el debate social que existe con la conciliación y de disponer de más tiempo para vivir, un convenio de tanto tiempo de duración no recoja ninguna reducción real de la jornada para disponer de más días de libre disposición.
  • La fusión de los grupos profesionales a niveles salariales nos parece insuficiente y abierto a interpretaciones, en el mejor de los casos, una persona trabajadora que le aprueben ser de un nivel superior, el ascenso se produciría como norma general en un periodo de 5 años, suponiendo incrementos salariales adicionales de céntimos realizando las funciones del nivel superior.
  • El resto de condiciones y mejoras sociales son mínimas, y no podrán ser mejoradas hasta 2031, en caso de la ratificación por parte de la mayoría sindical de la mesa negociadora.

Desde OSTA sabemos que sin confrontación real no conseguiremos nunca unas condiciones dignas, por eso sabemos que la única forma de mejorar nuestras condiciones de trabajo es acercar la negociación a nuestro territorio y a nuestros centros de trabajo.

OSTA presenta «La Vía Aragonesa» a los partidos políticos de cara a las elecciones del 8 de febrero

OSTA presenta «La Vía Aragonesa» a los partidos políticos de cara a las elecciones del 8 de febrero

Ante la proximidad de las elecciones autonómicas del próximo 8 de febrero, desde OSTA hemos trasladado a los partidos políticos con representación en las Cortes de Aragón, nuestro programa transformador para construir el Aragón que soñamos, un Aragón abierto, plural, con empleo de calidad y bienestar para todas las personas que aquí vivimos y trabajamos en este país.

Nosotras y nosotros, como sindicato de la clase, planteamos «La Vía Aragonesa. En Aragón podemos vivir mejor», un proyecto basado en la justicia social, el reparto de la riqueza y la soberanía popular, porque creemos firmemente que solo mediante una ruptura con las dinámicas impuestas por el capital y el Estado central será posible construir un Aragón digno, próspero y soberano.

En materia laboral y social, proponemos que Aragón se dote de un Marco Aragonés de Relaciones Laborales propio que priorice nuestros convenios colectivos sobre los estatales, porque entendemos que son las y los aragoneses quienes debemos decidir nuestras condiciones de trabajo. Además, exigimos la transferencia de las competencias de Trabajo, incluyendo la Inspección de Trabajo, para garantizar que se cumple la normativa laboral en nuestro territorio. Asimismo, apostamos decididamente por la jornada laboral de 35 horas semanales y la prohibición total de aperturas comerciales en domingos y festivos, derechos fundamentales para conciliar vida familiar y laboral.

En el ámbito económico y fiscal, defendemos la creación urgente de una Hacienda Foral aragonesa que nos permita gestionar nuestros propios recursos y una banca pública aragonesa al servicio de las familias, la clase trabajadora y la pequeña empresa. Porque no podemos aceptar que mientras las grandes fortunas evaden impuestos, nuestras vecinas y vecinos sufran pobreza energética y exclusión social. Por ello, proponemos complementar el ingreso mínimo vital hasta los 1.400€ mensuales en 14 pagas y crear una Renta Básica universal aragonesa, porque la protección social es un derecho y no un privilegio.

Respecto a la vivienda, consideramos que es un derecho fundamental que debe garantizarse a todas las personas. Por eso, planteamos una Ley de Alquiler Aragonesa que expanda el parque público hasta el 30% del total, con precios máximos regulados por municipio y contratos ampliados a doce años para grandes tenedores y seis años para pequeños propietarios. Asimismo, exigimos la prohibición absoluta de los cortes de suministros básicos (luz, agua, gas) por impago, reconociendo estos servicios como derechos esenciales que ninguna familia debería perder por no poder pagar.

En infraestructuras estratégicas, mantenemos que la reapertura del ferrocarril del Canfranc es la única salida viable a Europa para nuestras empresas y el futuro de Aragón. Este proyecto no puede esperar más, porque sin conexión ferroviaria con Europa, nuestras mercancías siguen saliendo por el País Vasco o Cataluña, dificultando la creación de empleo aquí. Además, defendemos el eje Cantábrico-Mediterráneo como corredor de transporte mixto (AVE y mercancías) que vertebraría nuestro territorio de norte a sur, junto con el desdoblamiento de la N-II y la conclusión de la autovía Pamplona-Huesca-Lérida.

En energía y medio ambiente, proponemos la creación de una empresa pública de energía que gestione las centrales hidroeléctricas y ofrezca una tarifa eléctrica aragonesa con descuentos mínimos del 10% para combatir la pobreza energética. Asimismo, impulsamos la creación de un distrito Europeo de la Industria de Reciclado en Aragón, con centros en Teruel, Zaragoza y Huesca, generando empleo estable y sostenible. Todo ello enmarcado en una Ley aragonesa del cambio climático que garantice un futuro sostenible para las próximas generaciones.

Finalmente, el reconocimiento de nuestra identidad, exigimos la oficialidad del aragonés y el reconocimiento de Aragón como sujeto político soberano con derecho a autogobernarse, no como mera administración periférica del Estado central. Porque solo recuperando nuestro autogobierno real podremos decidir nuestro futuro colectivo.

Estas propuestas que hoy presentamos públicamente las hemos remitido a todos los partidos políticos con representación en las Cortes de Aragón. Estamos a su entera disposición para reunirnos, explicarlas, debatirlas y trabajar conjuntamente por su inclusión en sus programas electorales.

Porque en OSTA creemos que el momento de actuar es ahora, porque debemos de construir un Aragón donde las personas estén por encima de los beneficios, donde el trabajo digno sea la norma y donde la justicia social sea el principio rector de todas las políticas públicas.

.

Solidaridad con Federico Giuliani

Solidaridad con Federico Giuliani

Como sindicato, nos unimos firmemente en solidaridad internacional con la lucha de los trabajadores y trabajadoras argentinas, y especialmente con nuestro compañero Federico Giuliani, Secretario General de ATE Córdoba y destacado referente del sindicalismo del sector público en Argentina.

Federico Giuliani representa un ejemplo de compromiso sindical que trasciende fronteras, ya que desde su centro de trabajo en el SENASA de Río Cuarto, Córdoba, ha denunciado incansablemente la precarización laboral en el sector público y la criminalización de la protesta social, valores que compartimos profundamente desde nuestra lucha por los servicios públicos y los derechos de todas las personas trabajadoras.

Denunciamos que este compañero se enfrente a siete causas judiciales abiertas simplemente por defender en realidad el derecho a la protesta y los derechos de las trabajadoras y los trabajadores, pues entendemos que la defensa de estos derechos es el corazón mismo de la acción sindical que tanto defendemos en Aragón y en todo el mundo, como el mismo nos explico en la charla que organizamos en Zaragoza.

Por ello, condenamos enérgicamente el brutal ataque sufrido en agosto de 2025 durante una manifestación pacífica en la municipalidad de Córdoba, donde fue detenido, sufrió una fractura en el brazo, fue esposado, incomunicado y denunció haber sido víctima de torturas físicas y psicológicas, situaciones que son inadmisibles en cualquier sociedad que se pretenda democrática.

Este caso representa un claro ejemplo de la persecución política de la extrema derecha, contra la militancia sindical que se vive actualmente en Argentina bajo el gobierno de Javier Milei.

Desde OSTA exigimos el inmediato archivo de todas las causas judiciales en contra de Federico Giuliani, el cese total de la represión contra quienes luchan por su sustento y su trabajo, y el pleno respeto a la libertad sindical y al derecho de protesta como pilares fundamentales de cualquier democracia real y efectiva.

Reafirmamos nuestro compromiso con la implementación de medidas socioeconómicas que protejan a las personas trabajadoras, entendiendo que la industrialización del territorio y la defensa de los servicios públicos son elementos esenciales para construir una sociedad más justa y equitativa.

La lucha de los trabajadores y trabajadoras de Argentina es nuestra lucha, y la solidaridad internacional no es una opción, sino una necesidad imperiosa en estos tiempos donde los derechos laborales conquistados con tanto esfuerzo están nuevamente en peligro.

¡Basta de persecución sindical! ¡Libertad para luchar! ¡Unidad de los trabajadores del mundo!

Feliz 2026

Feliz 2026

Con la ilusión que caracteriza nuestro sindicato y el corazón lleno de orgullo por lo conseguido, os enviamos nuestras más sinceras felicitaciones por la llegada de este nuevo año 2026.

Ahora que finaliza el 2025, podemos afirmar con satisfacción que ha sido un año lleno de objetivos alcanzados y metas superadas. Nuestra organización se encuentra en datos históricos tanto de afiliación como de representatividad; más de 5.000 personas afiliadas y 900 representantes sindicales repartidos estratégicamente entre Teruel, Huesca y Zaragoza. Este crecimiento no es casualidad, sino el fruto del esfuerzo diario de nuestra militancia, que con dedicación y compromiso, día tras día en nuestros pueblos, ciudades y centros de trabajo, hace posible que nuestro proyecto aragonesista siga fortaleciéndose y expandiéndose.

Un hito especialmente significativo fue la celebración de nuestro V Congreso Nacional el pasado 11 de noviembre, donde reunimos a lo mejor de nuestro sindicato para elegir nuevos órganos de dirección que guiarán nuestro camino durante los próximos cuatro años. Este Congreso representa no solo un cambio generacional en la dirección, sino también una renovación del compromiso con nuestro objetivo fundamental: ser cada vez más representativos y fuertes en toda Aragón.

En esta felicitación de fin de año, queremos especialmente recordar y honrar la figura de Fernando García Rubio, quien fuera Secretario General de OSTA durante tantos años (2008-2012). Su legado y su compromiso inquebrantable con los trabajadores y trabajadoras de Aragón siguen siendo una guía para nuestro sindicato. Como él nos enseñó con su ejemplo y sus palabras, «El sindicalismo siempre surge y nace al margen de la Ley». Esta frase, que refleja la esencia misma de nuestra lucha sindical, nos recuerda que nuestra fuerza está en la organización y la movilización de la clase trabajadora, más allá de las limitaciones legales que a veces intentan frenarnos.

Agradecemos profundamente el trabajo incansable de cada afiliado y afiliada, de cada delegado y delegada, que con su ejemplo y entrega han hecho de 2025 un año para recordar. Vuestro compromiso es el motor que impulsa nuestro sindicato hacia adelante.

Miramos al 2026 con la misma convicción y energía que nos han caracterizado. Seguiremos trabajando incansablemente por los derechos de los trabajadores y trabajadoras aragonesas, defendiendo el empleo digno, la justicia social y el desarrollo sostenible de nuestra tierra.

¡Que este nuevo año os traiga salud, prosperidad y nuevas oportunidades para seguir construyendo juntos un Aragón más justo y solidario!

¡Feliz Año Nuevo 2026!

¡Entalto OSTA! ¡Entalto Aragón!

Cuando la celebración convive con la injusticia

Cuando la celebración convive con la injusticia

La Navidad vuelve cada año envuelta en un mensaje de paz, unión y felicidad. Las calles se llenan de luces, los escaparates se decoran con colores brillantes y los anuncios repiten una y otra vez la idea de que estas fechas son sinónimo de alegría. Muchas familias se reúnen, comparten comidas, intercambian regalos y celebran juntas el final del año. Para una parte de la sociedad, la Navidad representa descanso, afecto, tradición y un merecido respiro de la rutina diaria.

Sin embargo, esta imagen tan repetida no refleja la realidad completa. Detrás de las luces y la música, existe otra Navidad, mucho más silenciosa y dura, que rara vez aparece en los discursos oficiales o en las campañas publicitarias. Una Navidad que no se vive desde la celebración, sino desde la supervivencia.

Mientras unos celebran, otros sobreviven. Miles de personas pasan estas fechas sin hogar, sin recursos económicos y sin compañía. Para quienes viven en la calle, el invierno no trae regalos, sino frío, enfermedades y noches interminables. La soledad se vuelve más evidente en unos días que parecen estar pensados únicamente para quienes tienen una familia con la que sentarse a la mesa. En estos casos, la Navidad no es un momento de alegría, sino un recordatorio de todo aquello que falta.

Esta desigualdad no es casual ni inevitable. Es el resultado de un sistema que normaliza que algunas personas lo tengan todo mientras otras no tienen nada. Durante estas fechas se habla mucho de solidaridad, pero en demasiadas ocasiones se queda en palabras o en gestos puntuales que no cuestionan las causas profundas de la exclusión social.

A esta realidad cercana se suma la de millones de personas que viven en países marcados por la guerra y el conflicto armado. En Palestina, la violencia constante ha convertido la vida cotidiana en una lucha por la supervivencia. Familias enteras viven bajo el miedo, la destrucción y la pérdida, sin saber si podrán ver el día siguiente. En ese contexto, hablar de paz durante la Navidad suena vacío e incluso injusto.

En Afganistán, la situación de las mujeres es especialmente alarmante. En pleno siglo XXI, se les han arrebatado derechos fundamentales que deberían ser universales: el acceso a la educación, al trabajo y a la libertad personal. Muchas niñas han sido expulsadas de las escuelas, condenadas a un futuro sin oportunidades simplemente por su género. Para ellas, no hay celebración posible cuando se les ha negado la voz y el derecho a decidir sobre sus propias vidas.

Esta realidad se repite, con distintas formas, en otros países afectados por conflictos armados. En estos lugares, las guerras no solo destruyen ciudades, sino también derechos, sueños y futuros. Las mujeres y la infancia son siempre las más vulnerables, las primeras en sufrir las consecuencias del abandono internacional y de la indiferencia global.

La contradicción es evidente y difícil de ignorar. Se habla de paz mientras se tolera la guerra. Se defienden los derechos humanos en discursos oficiales mientras se permite que millones de personas vivan sin ellos. Se celebra la Navidad como símbolo de esperanza, pero se acepta que esa esperanza no llegue a todos por igual.

Esto no significa que celebrar la Navidad sea algo negativo. Celebrar no es el problema, el problema es hacerlo sin mirar más allá, sin cuestionarse qué ocurre fuera de nuestro entorno inmediato. El problema es convertir la Navidad en un paréntesis de felicidad individual que nos permite olvidar, aunque sea por unos días, las injusticias que siguen existiendo.

Estas fechas deberían ser una oportunidad para algo más que consumir y celebrar. Deberían invitarnos a reflexionar sobre el mundo en el que vivimos y sobre el papel que cada uno de nosotros y nosotras desempeña en él. Recordar que la felicidad no es universal y que el bienestar de algunas personas no debería construirse sobre el olvido del sufrimiento de otras.

Quizá el verdadero espíritu navideño no esté en lo material, sino en la conciencia. En no apartar la mirada ante la injusticia, en reconocer el dolor ajeno y en entender que la empatía no es solo un sentimiento, sino también una responsabilidad. Porque mientras la Navidad siga siendo solo para algunos, seguirá recordándonos que aún queda mucho camino por recorrer hacia una sociedad más justa y humana.

Mayte Serano, SN de Políticas de Genero